El destrozo de los inmuebles tras la okupación.

Los vecinos de este barrio lucense respiran más aliviados desde que los okupas abandonaran algunas de sus casas. El testimonio de una de las vecinas relata el mal estado de las viviendas tras el abandono de estos individuos, “lo único que dejaron en buen estado fue la cama en la que murió mi primo y un sofá que estaba en el salón. Aunque tengo que reconocer que la dejaron mejor de lo que esperaba”.

El resto de muebles de la vivienda estaban apilados en el exterior de la misma y las condiciones meteorológicas hicieron que estos se deteriorasen, además de que las puertas y las ventanas estaban completamente destrozadas.

“Engancharon la luz y arrancaron el número del portal, el 51, que era de cobre. Además, consumieron toda la leña que tenía amontonada para la cocina económica y se llevaron un televisor, una bombona de butano y toda la vajilla, entre otros enseres” cuenta una de las afectadas.

Por miedo a posibles futuras okupaciones, una de las vecinas de este barrio asegura que ha cambiado la cerradura y que próximamente tapiará la propiedad.

El barrio actualmente está repleto de bolsas de basura, concretamente la casa de una anciana que actualmente no reside allí, ya que por su avanzada edad, se encuentra en una residencia cerca de Lugo. Los vecinos creen que esas bolsas de basura están llenas de objetos sustraídos de otras viviendas.

Otro caso es el de un vecino de A Coruña, relata su caso, lleva 3 años sin ser propietario de su inmueble, narra cómo cada vez que se acerca a llevar sentencias de desalojo, los okupas han cambiado y los papeles quedan sin validez alguna.

Apenas hace unas semanas, este vecino recibía una llamada de la persona que okupaba su casa, esta le aseguraba que el gobierno iba a darle ciertas prestaciones que la permitirían alquilar una casa y que estaba dispuesta a devolverle las llaves, este vecino eufórico, contrato a una empresa que le cambiase la cerradura, tapiase e incluso se gastó la friolera de 2.000€ en que una empresa le limpiase la casa a fondo. Durante el fin de semana que él se fue fuera por temas laborales, estuvo un albañil ocupándose de distintas obras, cuando este vecino llegó, la casa había sido okupada de nuevo y los inquilinos alegaban que llevaban más de 48 y no podrían sacarles de allí sin una orden judicial.

La pesadilla de este vecino de A Coruña no termina aquí, ya que una semana después los okupas decidieron abandonar la casa y como gesto de desidia decidieron incendiar la 1ª planta de la vivienda en su totalidad.

Con este tipo de casos, la sociedad se pregunta, ¿será capaz la ley actual de proteger al propietario?

Para más información pincha aquí

Suscríbete a nuestra newsletter mensual

Al hacer clic en Enviar, confirmo que he leído y comprendido la política de privacidad del Grupo VPS, y acepto sus condiciones.